Objetivos de gestión. ¿Los conoces?

Ha pasado un trimestre, ¿Sabes realmente lo que está ocurriendo en tu Salón de belleza?

Tradicionalmente, abrimos un salón de belleza o peluquería y empezamos a caminar.  Nuestros precios han sido fijados en relación a lo que consideramos nuestra competencia más directa en la zona, sin atender a criterios puros de coste, beneficio o negocio.

Por ejemplo, si en el salón vamos a ser dos personas y pagamos un alquiler de 1.000€; y prevemos hacer 100 clientes al mes, hemos de ser conscientes que, a cada cliente que entre, por el sólo hecho de sentarse en un sofá o entrar en una cabina, 10€ de lo que pague, irán destinados a pagar el alquiler que cada primero de mes nos pedirá con insistencia nuestro casero.

Peluquera satisfecha con si trabajo

Objetivos bien definidos, clave de una correcta gestión

Recuerdo una anécdota que me contaron en la que un vendedor se cruza en el pasillo con el Director General de la Compañía y éste le pregunta.

Oye Manuel, ¿cómo van las ventas? Y Manuel con buen criterio y rápido en su respuesta para salir airoso, le contesta: “…bien Don José, bien”.

Don José que llevaba unos cuantos años de rodaje en el puesto, le contesta. – “Manuel, te he preguntado cómo van las ventas. Díme tú cómo van y entonces te diré yo sí van bien o mal”.

Tenemos tendencia a ser inconcretos, ambiguos en nuestras conversaciones con el personal y cuando hablamos con ellos les decimos, “has vendido poco, hay que vender más”.

¿Qué tiene de concreta esa opinión?. El término más, para mí puede ser 25 productos al mes y para mi interlocutor pueden ser 2.
Un salón de peluquería o belleza se rige por parámetros claros, transparentes y fácilmente definibles. ( En el curso de gestión se explican con detalle)

El objetivo de cualquier empresario que invierte en un negocio es obtener beneficios; y no hay beneficios si los ingresos no cubren los gastos o los gastos se sobredimensionan en relación al negocio que tenemos.

Curiosamente en el sector de la belleza en general, esta máxima que se da en todos los negocios, a veces no se cumple; y no se cumple porque cuando se monta un Negocio de Peluquería o un Centro de Estética, muchas veces lo vestimos de autoempleo; es decir, “si me saco un sueldo, ya estoy contento”. ¡¡¡Craso error!!!. Para eso, es mejor seguir trabajando con el jefe anterior.

Pasa en general porque los negocios de Peluquería y/o Estética, suelen ser negocios de dimensión reducida, después de años de estar trabajando con mi jefe, me doy cuenta de que no voy a crecer más, porque para eso debería yo ocupar su puesto; así que lo más fácil es coger la puerta y con la clientela que creo que he generado durante años, me instalo delante de donde trabajaba y a forrarme!, que yo he visto que mi jefe, los días que hay trabajo, se llevaba un buen dinero a su casa. ¡Otro error importante!

Aunque parezca que lo anterior no tiene nada que ver con el enunciado del capítulo, estas situaciones que describo es como consecuencia de no fijar objetivos, no trasladar esos objetivos al equipo, no dar transparencia al negocio en relación al equipo y no delegar parte de las funciones del control y la gestión y por último, no tener reuniones periódicas con el personal.
¿Crees que te ayudaría en tu gestión definir objetivos?

Gonzalo Fuster-Fabra

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