¿CUECES O ENRIQUECES?

La vida está repleta de pequeñas historias que nos sirven de ejemplo del camino a seguir . A continuación, la experiencia de una alumna...

La profesionalidad y la formación continua

La profesionalidad y la formación continua

Dejad que os cuente esta pequeña historia de como pasé de cocer a enriquecer en mi salón de peluqueria. Para poder explicarme bien, os diré que cueces en la cocina cuando tienes hambre y lo que quieres es comer. Enriqueces cuando disfrutas del arte de la cocina y te mueves por pasión.A mi me paso algo parecido con mi profesión de peluquera.

Mi amiga Ana tiene unas manos para cortar tanto a mujer como hombre que siempre me ha fascinado. Creo que es de las personas que lo lleva dentro y ve a la primera el tipo de peinado y ZAS!! a por ello. Quizá sea por eso que su salón en la otra parte de la ciudad tiene tanta afluencia y a mi me cueste un poco más y eso que tengo un trato social exquisito con mis clientes.

Las dos empezamos al mismo tiempo a trabajar en salón de peluquería. Yo por aquel entonces, con un cambio de residencia familiar a cuestas andaba desubicada y no sabía muy bien por dónde decantarme. Un día me decidí a probar en una academia y ver que tal el mundo de la imagen. De inmediato supe que era lo mío y dónde estaba a gusto, hice amigas como Ana y aprendí una profesión.

Hoy Ana y yo solemos vernos porque hemos pasado por todo en todo este tiempo. Como es lógico desde lavacabezas a ayudantes, oficiales…, hasta que decidimos montar cada una un salón en nuestra zona. Es una historia de vidas paralelas pero de verdad, no deja de incomodarme por decirlo suavemente, que Ana tenga un salón con proyección y con cada vez más éxito, y yo ande peleando y agobiada por cuidar a mis clientes, hacer ofertas y no parar de pensar cómo dar más por menos, así que un día que estaba harta se lo dije.

Por toda contestación me dijo. “Querida Marta, cuantas veces te he dicho que te vengas conmigo a ver esa masterclass, o que nos apuntáramos a esto o lo otro?. Siempre me dices lo mismo, que si es dinero, que si el tiempo…,. La clave de mi profesión no es otro que lo que aprendo. Gonzalo Fuster-Fabra , un experto en gestión de salón nos afirmó de forma tajante “ El que no dedica al menos el 10% de su tiempo a formarse de manera continua para mejorar en su salón está en via muerta” , y sabes que.., tiene toda la razón. Para mi la formación no ha supuesto continuar sino evolucionar en mi salón para mis clientes.

Sabéis.., desde entonces no he parado de aprender cosas nuevas y convertirlo en mejora de la satisfacción de los clientes en el salón. Sé que es tiempo, sacrificio y dedicación pero me lo paso bien aprendiendo de los mejores del sector  y el salón cada día tiene nuevos clientes con lo que he pasado de cocer a enriquecer.

Ya que estamos hablando de cocina este artículo de hace unos días me resulto muy interesante.  La historia de una dominicana, María Marte que vino a España y de lavaplatos ha conseguido dos estrellas michelín. Su secreto…, ella misma lo dice, la formación.

Y tú que ¿ cueces o enriqueces ?

Una alumna

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